INMIGRANTES DEJAN JAÉN (Diario digital ABC) PDF Imprimir E-mail

JAVIER LÓPEZ . Martes, 16 de Diciembre de 2008

JAÉN. Abdulá tiene los papeles en regla y trabajo. Es la excepción del centenar de extranjeros, en su mayoría subsaharianos y magrebíes, apostados ayer junto a la estación de autobuses de Jaén. La falta de empleo en la aceituna les empuja a dejar la ciudad. Trashumantes a la fuerza, se desplazan a otras provincias agrícolas en las que previsiblemente tampoco encontrarán tajo.

Maniatada por la carencia de permisos oficiales, esta pobre gente da vueltas en círculo. Para alcanzar el mercado laboral debe encontrar antes la salida de un laberinto ciego. Misión improbable. Alguno, doctorado en tumbos, lleva hasta siete meses entre carreteras y albergues sin conseguir un contrato que echarse al currículo.

La denuncia parte del delegado de Cáritas en Jaén, Juan Carlos Escobedo, quien cita casos concretos: «En el centro de transeúntes acogemos a un ghanés que trabajaba como electricista de la construcción en Almería. Lleva ya cuatro meses sin nada». Otro extranjero ha trabajado tres años en una papelera de Valencia. Hoy busca cuadrilla en Jaén».

No son vagabundos, pero sobreviven por caridad. A la mano amiga de las oenegés se une también la de su propio color. Escobedo indica que subsaharianos y magrebíes ayudan, por separado, a los suyos, de modo que por España se ramifica una invisible red de solidaridad racial que en invierno evita desgracias bajo cero. «Les buscan acomodo en sus pisos y les dan comida mientras consiguen trabajo».

Pero la generosidad es un bien escaso con fecha de caducidad, así que antes de que les señalen la puerta abandonan el refugio temporal, la amistad por horas, para enfilar un nuevo rumbo que les lleve al lugar donde aten los perros con longaniza. Andalucía no es para ellos, desde luego, ninguna franquicia de Jauja.

No hay trabajo

«¿Dejas Jaén?», «Sí, me voy a Nueva York», ironiza un joven marroquí preguntado por su nuevo destino. «España está muy mal. No hay trabajo en ninguna parte». De ahí que descartara la opción de partir para Huelva, donde el próximo mes se inicia la recogida de la fresa. En cuanto a Almería, «es mejor no ir por ahora».

El Foro de la inmigración ha pagado un billete de largo recorrido a más de un millar de los extranjeros desplazados hasta Jaén. La evidencia de que no encontrarán trabajo en el campo les ha obligado a partir. Maletas, macutos y mochilas portadas por africanos forman parte de una estampa común en la estación de autobuses. Algunos llegan, pero la mayoría se va. Abdul, nacido en Rabat, no sabe qué hacer. Tiene permiso de residencia y de empleo, pero no ha encontrado capataz porque, denuncia, empresarios agrícolas de varios municipios jiennenses contratan a sin papeles. «Ponlo en el periódico, por favor».

 
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